Los Productos Más Hurtados

Los robos hacen perder al comercio alrededor del 1% de su facturación global. Esto es, unos 1.600 millones de euros al año.

Pero esta cifra disminuirá con fuerza gracias a la aprobación del nuevo Código Penal, que pasa a considerar todos los hurtos -sean de la cuantía que sean- como delitos.

Ésta es la principal conclusión del informe ‘La pérdida en la gran distribución comercial’, elaborado por la Asociación de Empresas de Gran Consumo (Aecoc) en colaboración con EY, en el que se desgranan cuáles son los productos más hurtados. Las bebidas alcohólicas de alta gradación , la ropa, las maquinillas de afeitar, los perfumes de alta gama y los loncheados ibéricos (sobre todo el jamón) lideran el ránking de objetos sustraídos en los establecimientos comerciales españoles.

Otros productos muy robados son las pilas, las conservas de alto precio, objetos de maquillaje, herramientas y tabletas electrónicas (ver gráfico adjunto).

“Lejos de ser productos de primera necesidad”, lo más robado son los “artículos de alto precio y con clara salida en el mercado negro”, apunta el estudio. No en vano, el 88% de los comercios asegura que los productos que les hurtan “se derivan a la venta en mercados paralelos”.

Quiere esto decir que el llamado hurto famélico no es un problema importante para los comerciantes, que no suelen denunciar a quienes les sustraen una muy pequeña cantidad de alimentos (a cambio, les suelen pedir la restitución económica de lo hurtado), según apunta José María Bonmatí, director general de Aecoc.

En el Código Penal, todos los hurtos, por muy pequeños que sean, pasan a ser delito, cuando antes la mayoría se consideraba como falta. Las sustracciones de menos de 400 euros son ahora “delitos leves”. Dentro de esa franja, los robos de menos de 50 euros son el 30% del total; los de 500 a 100 euros, el 49%; y los de 100 a 400 euros, el 21%, según el informe de Aecoc.

El problema, por tanto, no es el pequeño robo, sino “los profesionales del hurto comercial”. Según el informe, las bandas organizadas y los ladrones habituales acaparan el 80% de lo que se sustrae. Por ello, en el nuevo Código Penal se considera delito agravado (con penas de 1 a 3 años de cárcel) cuando la persona que sustrae un producto comercial pertenece a una organización que se dedica a ello. “Se trata de luchar contra los profesionales, no contra el hurto esporádico”, afirma Ignacio García Magarzo, director general de Asedas, la mayor patronal de supermercados. De hecho, según Bonmatí, los robos perpetrados por bandas están creciendo, mientras que los pequeños hurtos caen en estos últimos años de la crisis.

El grueso de las “pérdidas” de productos se produce en las salas de venta (el 70% del total). El 10% de los robos ocurre en la trastiendas o almacenes de las tiendas. Otro porcentaje similar de sustracciones tiene lugar en las plataformas de distribución. El resto se produce en los trayectos de transporte del proveedor a la plataforma (5%) y de la plataforma a la tienda (5%).

Por último, cabe destacar que el 22% de las sustracciones que sufre el comercio las perpetra el propio personal de las compañías. Se trata de los “hurtos internos”, que tienen un coste anual de más de 350 millones de euros al año para las empresas de comercio españolas.

Leave a Comment

Your email address will not be published.